El azar no existe

Cauto se manifestó el gavilán, deteniendo su vuelo como por arte de magia en el remolino de aire invisible que se agitaba de un lado a otro. Contemplaba cuanto se movía en la tierra y comprendía, con la gracia de ave prodigiosa que Dios le había concedido, que todo en la naturaleza se manifestaba con … Leer más