Como la suave pluma del ángel invisible

José Antonio Iniesta

 

En el Final de los Tiempos, que no es el final del mundo ni de la humanidad, pero sí un cambio de ciclo que cambiará para siempre en los próximos años la civilización tal como la conocemos, y hasta la superficie del planeta Tierra, dándole la vuelta como a un calcetín a esta sociedad en la que vivimos, ha llegado el momento de hacer realidad los más viejos sueños, y uno de ellos era crear una editorial para publicar el fruto del trabajo de toda una vida. Ahora ve la luz el libro número 38, “Como la suave pluma del ángel invisible”, que son poemas que escribí hace muchos, muchos años, reflejando mi mundo interior, mi esencia más profunda, entregado, como siempre, a la búsqueda de la espiritualidad, al misterio en todas sus formas y a mi familia, que siempre es el primero y el último de los pilares de una existencia.

            El 27 de diciembre de 1997 escribí uno de estos poemas, titulado “En el Final de los Tiempos”, que tanto me recuerda a estos momentos únicos e irrepetibles que vivimos ahora, cuando las señales del cambio, del inminente desafío para la humanidad, son ya incuestionables, absolutamente incuestionables.

 

 

En el Final de los Tiempos

 

Sólo los nobles de corazón sabrán del reino de los cielos,

los que como niños jueguen a la sombra del tilo florido,

aquellos cuyo corazón sea terciopelo del pétalo de una rosa.

Serán quienes abrirán con sus manos blancas

las inmensas puertas de hierro, bronce, plata y oro

por las que se accede al glorioso centro del Universo,

Será después de pasar por el minúsculo ojo de la aguja,

de haber caminado lentamente,

aunque los demás fueran corriendo,

de haber ido al revés serpenteando por todos los caminos,

muchos después de haber elegido la zarza

y el espino como alfombra

y la amarga hiel como ambrosía de las noches silenciosas.

Será entonces, en el Final de los Tiempos,

cuando habremos de comprender qué suave fue el sendero,

qué agrado produce cada una de las heridas

que nunca supimos ver como regalos.

 

Y disfruta de la magnífica portada diseñada por Cristina González García.

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