Obras del Autor
Lo que opinan los lectores de
"El enigma de las siete luces"

"Enviado por Juan Diego López Heredia"

   Escribir sobre "El enigma de las siete luces" no es fácil, porque no es un libro común. Cuando uno coge el libro por primera vez, tal vez tiene la impresión de que se encuentra frente a un libro más de fantasía épica, pero no se tarda mucho en ver que no, que el libro es algo más, que nos encontramos ante un libro que verdaderamente esconde muchos enigmas, que estamos ante un libro iniciático.

   A un estudiante de ciencias como yo, poco acostumbrado a comentar libros, quizá le cuesta trabajo expresar sus ideas, por eso voy a hacerlo de la mejor manera que sé, de manera fácil y con poca retórica. "El enigma de las siete luces" está tan plagado de misterios que quizá sólo el escritor y poca gente más ha logrado desentrañarlos todos. El libro encierra parte de los grandes misterios de la tradición hermética. En el inicio del libro está el principio básico del hermetismo: "Así es arriba como es abajo". Al leer esto uno ya se da cuenta de que no se debe leer como una novela, que hay que ir con detenimiento, estudiando los párrafos con calma para sacar el mayor provecho posible de las enseñanzas del libro.

   Con las andanzas de Khalima y Uf, uno sigue su propio camino. No de igual manera, pero sí de forma parecida, lo que les ocurre a ellos es lo que nos ocurre a todos en nuestro desarrollo personal, la búsqueda de las tablillas de los espíritus de la tierra, es la búsqueda que seguimos todos para comprender a los demás y comprendernos a nosotros mismos; las enseñanzas del chamán son las enseñanzas de la madre naturaleza, enseñanzas que por desgracia pocos comprenden, porque estamos demasiado ocupados para escucharlas.

   Pero para mi gusto, la mejor parte de este libro es la búsqueda de la espada de fuego en la pirámide, es el recorrido de la Gran Obra, el recorrido de crecimiento espiritual. El encuentro con el viejo cantero, representación del relojero cósmico, del demiurgo que rige destinos, nos hace reflexionar acerca del significado del tiempo, y de los dioses, es el capitulo (o luz), al que más provecho le saqué. Luego el duelo con el mal, es el duelo que todos llevamos dentro, el duelo perpetuo entre nuestro lado de luz y nuestro lado de oscuridad, porque hemos de tener claro que no puede existir una sin la otra.

   Por último el enigma, el gran enigma que esconde el libro, que yo no soy quién para desvelar aquí, tan sólo aconsejo la lectura minuciosa del libro, y que piensen en las dos dimensiones que nos da un espejo, la real y el reflejo. No puedo evitar dar una pequeña ayuda, que el lector de este texto piense en las muñecas rusas, una dentro de otra.

   No me queda sino aconsejar a todo el que no haya leído "El enigma de las siete luces", que lo lea con detenimiento, y que busque un reflejo suyo en el libro, seguro que en alguna parte de él lo encontrará. Señoras y señores lectores, disfruten resolviendo los enigmas, que yo por mi parte voy a releerlo para ver si descubro otro enigma que antes se me haya pasado.

   Que la sabiduría sea con vosotros.

   Escrito por Juan Diego López Heredia en una lluviosa tarde de primavera.

   Lo escribe un estudiante manchego de Físicas en Córdoba.

"Enviado por Ana: una niña sevillana"

   Me ha encantado tu libro, me parece una historia alucinante. No te puedes imaginar la de sorpresas que me he llevado cuando iba terminando, porque nunca sabía cómo iba a terminar.

   Me encantan los personajes, por eso he hecho de plasti a Uf y Khalima.

   Por cierto, estoy escribiendo y dibujando en un cuaderno de hojas y canela a los personajes del libro. Muchas gracias por todo

   P.D. Saludos a Uf y Khalima                                                                  


   Lo escribe una niña sevillana de doce años, que dibuja el símbolo de "El enigma" y la huella del duende Válgame Dios el Cuentacuentos, descendiente de Uf el Cuentacuentos.